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San Antonio, Texas. – Sorpresa mayúscula en el arranque de las Finales de la NBA. A pesar de que los Spurs saltaban a la duela del Frost Bank Center como los grandes favoritos por su condición de locales, los New York Knicks sacaron la casta, vinieron de atrás y se adjudicaron el primer juego de la serie por un contundente 105-95, encendiendo las alarmas en territorio texano.
El inicio del encuentro favoreció a los Spurs. Con un ritmo vertiginoso, los locales cerraron el primer cuarto con una ventaja de 8 puntos, la cual se redujo a 7 al llegar al descanso ante la presión neoyorquina. En el tercer periodo, San Antonio recuperó el control y alcanzó una máxima diferencia de 13 unidades. Sin embargo, la inexperiencia de una plantilla sumamente joven en escenarios de esta magnitud pasó factura; los Spurs colapsaron a la ofensiva, fallando tiros de campo y triples clave.
Los Knicks aprovecharon el titubeo. Karl-Anthony Towns revivió a los suyos con un soberbio doble-doble de 18 puntos y 12 rebotes en momentos cruciales. Para el último cuarto, la batuta la tomó Jalen Brunson; la estrella de Nueva York revalidó su apodo de «hombre clutch» anotando en casi cada posesión para sellar una actuación de 30 puntos.
Pese a los esfuerzos de Victor Wembanyama y compañía, el triunfo fue neoyorquino. Mañana se jugará el Juego 2 en San Antonio, donde los Spurs están obligados a ganar para no permitir que los Knicks extiendan su impresionante racha a 13 victorias consecutivas en estos Playoffs.
