Redacción
El café es un ritual indispensable en la rutina diaria de millones de personas. Sin embargo, más allá de ser un aliado para combatir el frío y el cansancio, la cafeína posee un impacto directo en la salud cardiovascular cuando se consume en las dosis adecuadas, según reveló una investigación de la Asociación Estadounidense del Corazón publicada en la revista Circulation.
El estudio destaca que consumir hasta 225 miligramos de cafeína al día —el equivalente a unas cinco tazas de café americano diluido— resulta benéfico para el organismo. Esta cantidad aporta propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, reduciendo significativamente el riesgo de padecer diabetes tipo 2, insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular e ictus. Aunque se considera que un límite de hasta 400 miligramos diarios sigue siendo seguro, los especialistas aclaran que cada metabolismo reacciona distinto, especialmente en personas con condiciones como el hipertiroidismo.
Es crucial distinguir entre la cafeína y el café. Esta sustancia estimulante se encuentra también en el té verde o negro, chocolates amargos, bebidas energizantes, refrescos y ciertos medicamentos. No obstante, sus efectos varían según los ingredientes que la acompañen; por ejemplo, la presencia de azúcares en los refrescos puede contrarrestar sus beneficios.
Asimismo, cabe recordar que, bajo la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cafeína es técnicamente una droga por ser un estimulante del sistema nervioso central capaz de generar dependencia. Por ello, la clave de sus virtudes radica en la moderación y en la calidad de la bebida con la que se consume.
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