Redacción
Washington, D.C.-Un informe oficial difundido por la Casa Blanca ha dado un giro radical a la narrativa global sobre la COVID-19. El documento cuestiona la gestión de altos funcionarios de salud, señala fallos institucionales de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y acusa a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de priorizar los intereses políticos de China sobre sus responsabilidades internacionales.
De acuerdo con el reporte, «un incidente relacionado con un laboratorio, que involucró investigación de ganancia de función, es el origen más probable» del virus en el Instituto de Virología de Wuhan (WIV). La investigación destaca rasgos biológicos no presentes en la naturaleza y señala que investigadores del WIV presentaron síntomas a finales de 2019.
El texto pone bajo la lupa a la organización EcoHealth Alliance y al doctor Peter Daszak por utilizar recursos de contribuyentes estadounidenses en experimentos peligrosos. Tras estas irregularidades, el Departamento de Salud (HHS) suspendió su financiamiento e inició procesos legales.
Asimismo, el informe sostiene que el Dr. Anthony Fauci impulsó el estudio The Proximal Origin of SARS-CoV-2 para imponer la narrativa del origen natural. También tilda de arbitraria la regla de distanciamiento de «6 pies», citando declaraciones de Fauci donde admitió que la norma «simplemente apareció», y cuestiona la efectividad de los mandatos de mascarillas y confinamientos.
Finalmente, acusa a la administración anterior de aplicar «censura descarada» en redes sociales para silenciar voces críticas, buscando con ello transparentar los fallos y deslindar responsabilidades sobre la crisis sanitaria.
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