Redacción
Guanajuato, Gto.-La agresión física perpetrada por policías municipales de Guanajuato capital contra estudiantes de la Universidad de Guanajuato (UG) encendió el debate en el Congreso del Estado. El hecho, que ya derivó en la separación temporal de dos elementos policiacos, contrapuso las posturas de los legisladores locales sobre el desempeño y la regulación de los cuerpos de seguridad pública.
Por un lado, el diputado de Morena Carlos Abraham Ramos Sotomayor, presidente de la Comisión de Justicia, respaldó abiertamente a la comunidad universitaria. Ramos Sotomayor sentenció que transitar de noche por la vía pública no convierte a los jóvenes en sospechosos ni justifica abusos físicos. Asimismo, exigió a la alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez auditar a fondo a la corporación capitalina, al advertir que acumula antecedentes reiterados de excesos contra diversos sectores sociales.
En contraste, la presidencia del Poder Legislativo hizo un llamado a garantizar y no reprimir la libre manifestación, aunque turnó la responsabilidad de la supervisión al Ejecutivo estatal. Mientras crecen las exigencias de justicia por parte de los alumnos, la actuación policial en la capital permanece bajo el escrutinio público y político.
