El Imparcial
Una joven identificada como Yuleidy Ixcotoyac, también mencionada en algunos reportes como Yuleidy Xcotoyac Ríos, causó sorpresa entre sus familiares y asistentes a su velorio luego de comenzar a moverse, abrir los ojos e intentar incorporarse dentro de su ataúd.
El hecho habría ocurrido el sábado 10 de octubre de 2026, en la aldea El Jocote, municipio de Sacapulas, en el departamento de Quiché, Guatemala. Las imágenes del momento comenzaron a difundirse en redes sociales y fueron retomadas por distintos medios de comunicación.
De acuerdo con las versiones difundidas sobre el caso, la joven comenzó a sentirse mal durante la madrugada o la mañana del sábado. Algunos relatos mencionan dolor en el pecho y posibles problemas cardíacos antes de que perdiera el conocimiento.
Ante la situación, sus familiares creyeron que había fallecido. Sin embargo, las versiones sobre cómo se determinó su supuesta muerte no coinciden: algunas señalan que su padre dejó de percibir signos vitales mientras la trasladaba a un centro de salud, mientras que otras indican que habría sido declarada muerta en un hospital.
Después, la llevaron a casa en un ataúd y comenzaron los preparativos para despedirla.
Horas más tarde, mientras se realizaba el velorio, la joven empezó a moverse y abrió los ojos. En el video que circula en internet se observa cómo intenta incorporarse, mientras las personas presentes reaccionan con sorpresa y se acercan para ayudarla.
Los relatos difundidos sitúan el episodio aproximadamente entre siete y ocho horas después de que su familia la considerara fallecida. Una de las versiones ubica el momento alrededor de las 14:30 horas del sábado.
Hasta el momento, no se cuenta con información médica oficial que confirme que Yuleidy Ixcotoyac hubiera sido declarada muerta mediante una evaluación clínica documentada.
Por ello, aunque el video muestra a una joven que se mueve e intenta levantarse dentro de un féretro, no es correcto afirmar que se produjo una resurrección médicamente comprobada.
Desde el punto de vista médico, una pérdida profunda de conciencia u otras condiciones que pueden confundirse con la muerte requieren una valoración profesional para determinar qué sucedió. Sin datos clínicos verificables, no es posible establecer la causa del episodio.
