Redacción
Florida, EEUU.- Un pastor residente del estado de Florida presentó este miércoles una demanda por negligencia contra la compañía OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman. El demandante afirma que el chatbot ChatGPT lo disuadió de buscar tratamiento médico de urgencia tras evaluar de forma errónea una grave afección que estuvo a punto de costarle la vida.
Según consta en los documentos judiciales, Scott Winters recurrió a la herramienta de inteligencia artificial para consultar sobre una serie de malestares físicos. Sin embargo, el chatbot restó importancia al cuadro clínico, calificándolo como relativamente leve. En lugar de sugerirle acudir con un profesional, la IA le aconsejó quedarse en casa y permanecer «confinado en su sillón reclinable», e incluso le indicó que solo debía considerar grave su afección si experimentaba entre ocho y diez episodios similares.
«Durante seis semanas presenté síntomas graves de embolia pulmonar que ChatGPT había atribuido erróneamente a otra cosa», declaró Winters a través de un comunicado difundido por la organización Tech Justice Law, la cual lidera la representación legal de la demanda junto con otras entidades jurídicas.
El caso pone sobre la mesa el grave peligro de confiar diagnósticos en modelos de lenguaje sin garantías sanitarias. La demanda sostiene que OpenAI incurrió en una clara negligencia al poner a disposición del público una herramienta que ofrece recomendaciones médicas inexactas, reavivando el debate sobre la responsabilidad legal y ética de los desarrolladores de IA.
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