con información Varias Agencias
Nueva York.-Un día después de que Donald Trump pronunciara un severo mensaje ante la Asamblea General de la ONU, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, subió al podio multilateral para lanzar una contundente e eufórica respuesta a Washington. En un discurso marcado por el desafío, el mandatario iraní aseguró que su país jamás cederá ante la presión externa ni ante las agresiones militares.
«Trump y Estados Unidos deben saber que Irán nunca se arrodillará ni agachará la cabeza», sentenció Pezeshkian. Durante su intervención, rechazó las acusaciones de terrorismo vertidas contra Teherán, afirmando que el pueblo iraní ha sido, por el contrario, víctima de ataques e intervenciones extranjeras. Defendió el derecho de su nación a la soberanía y advirtió que no permitirán amenazas ni bloqueos en el estratégico estrecho de Ormuz.
La réplica de Pezeshkian elevó de inmediato la temperatura diplomática en la sede de la ONU, marcando uno de los momentos de mayor confrontación ideológica en lo que va del periodo de sesiones. Mientras el líder estadounidense instó en la víspera a asfixiar la economía iraní y aumentar las sanciones, Teherán optó por endurecer el tono, cerrando la puerta a capitulaciones y prometiendo resistencia firme ante cualquier avance militar o diplomático de la Casa Blanca.
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