con información periódico Correo
Entre enero de 2022 y enero de 2026, la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) registró un total de 74 interrupciones legales del embarazo derivadas de agresiones sexuales. Del total de casos atendidos en los servicios públicos de salud de la entidad, 27 correspondieron a niñas y adolescentes menores de edad, lo que expone la persistencia de la violencia sexual contra la infancia y la juventud en la región.
Las cifras oficiales revelan una preocupante incidencia en edades muy tempranas. Entre las víctimas atendidas en las instituciones médicas del estado se encuentra una niña de tan solo 11 años de edad, además de cuatro menores de 12 años y cinco más de 13 años.
El acceso al procedimiento en estos casos se encuentra amparado por la legislación vigente y la Norma Oficial Mexicana NOM-046-SSA2-2005, la cual establece la obligación del personal de salud de brindar la atención médica y la interrupción voluntaria del embarazo a víctimas de violación, sin requerir una denuncia penal previa en el caso de mayores de edad y priorizando el interés superior de la niñez.
Colectivos y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y de la infancia han señalado que estos datos representan solo una fracción de la problemática, pues existe una alta cifra negra de abusos sexuales no denunciados o atendidos de forma tardía. Asimismo, instan a las autoridades estatales a reforzar los mecanismos de prevención de la violencia machista, así como a garantizar una atención integral y sin revictimización en los centros de salud de los 46 municipios del estado.
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