Redacción
AGUASCALIENTES, AGS. — Hace cuatro años, la vida de María del Refugio Gutiérrez Oliva, entonces de 55 años, sufrió una transformación radical. Lo que comenzó como una complicación de salud derivó en un diagnóstico de pie diabético, obligando a los médicos a tomar una decisión contundente: la amputación de su pierna izquierda por encima de la rodilla. En cuestión de días, la mujer activa que realizaba trámites legales para una firma de abogados vio cómo su independencia se desvanecía.
Sin embargo, la historia de María no terminó en el quirófano. Tras superar el impacto emocional inicial con el respaldo de su familia, decidió que la depresión no sería su destino. Su búsqueda de autonomía la llevó a la Dirección de Gestión Social del DIF Estatal, iniciando un proceso que cambiaría su realidad: la gestión de una prótesis a través del Instituto de Beneficencia Pública del Estado de Aguascalientes.
Gracias a este programa, María recibió su prótesis sin costo alguno, marcando el inicio de una ardua reconstrucción física y mental. Desde hace más de un año, es un rostro constante en las terapias físicas del DIF Estatal. Allí, el esfuerzo diario se traduce en fortalecer el muñón, la pierna derecha y los brazos para sostener su nuevo andar.
El proceso no es sencillo. Cada sesión en el centro de rehabilitación implica reaprender lo que antes era instintivo: mantener el equilibrio, subir escalones y corregir la postura. «No ha sido fácil, pero vale la pena», afirma María, quien hoy se desplaza con una seguridad que parecía perdida.
María del Refugio reconoce la visión de la gobernadora Tere Jiménez y de la presidenta del DIF Estatal, Aurora Jiménez, por impulsar políticas públicas que devuelven la calidad de vida a personas con discapacidad. Su mensaje para quienes enfrentan una pérdida similar es claro: «No se rindan, busquen ayuda; sí hay opciones para volver a empezar».
