Reuters y AFP
Barcelona, España.— El papa León XIV bendijo la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia de Barcelona, la más alta de la famosa basílica con sus 172.5 metros de altura. El hito, alcanzado tras culminar las obras de dicha estructura en febrero pasado, consagra oficialmente al templo catalán —aún inacabada— como la iglesia más alta de todo el mundo.
El sumo pontífice encabezó una majestuosa misa de hora y media en el emblemático monumento, donde el sol se filtraba entre los vitrales y las columnas. El oficio estuvo acompañado por un coro de 500 adultos y 100 niños que interpretaron cantos gregorianos, litúrgicos y tradicionales catalanes. Durante su homilía, pronunciada en español, catalán y latín, el obispo de Roma lanzó una crítica velada al gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, al afirmar que quienes creen en Jesús no pueden «promover la guerra».
La histórica jornada concluyó en la explanada con un espectacular despliegue de luz y sonido.
