Con información Agencia Reforma
Redacción
Ciudad de México. – Bajo la premisa de que la legitimidad del movimiento descansa en su autoridad moral, la nueva presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, lanzó una advertencia contundente a quienes aspiran a competir en los comicios de 2027: el historial de los candidatos deberá ser «impecable».
Durante el Congreso Nacional del partido —marcado por la omisión de un pronunciamiento oficial sobre la crisis de seguridad en Sinaloa—, la exsecretaria del Bienestar dejó claro que la popularidad no será el único filtro. Montiel enfatizó que las encuestas internas no se utilizarán para premiar la «fama del poder», sentenciando que cualquier indicio de corrupción anulará las aspiraciones de los perfiles, incluso si resultan favorecidos en los sondeos.
«Nos corresponde garantizar que los representantes de nuestro movimiento sean mujeres y hombres con principios y valores honestos. Lo que está en juego es la autoridad moral y política», afirmó ante la militancia.
Estructura y territorio: El plan de Montiel
Respecto a las críticas que señalan un posible uso de las estructuras de la Secretaría del Bienestar en favor del partido, Montiel defendió su nombramiento destacando su experiencia operativa. La dirigente subrayó que su labor principal será organizar al partido desde el territorio, aprovechando el conocimiento adquirido al coordinar a más de 60 mil personas para la entrega de programas sociales en todo el país.
Con la mira puesta en la consolidación del proyecto, Montiel aseguró que la fuerza de Morena reside en la «soberanía basada en la cercanía con el pueblo», vinculando directamente la capacidad organizativa con la continuidad de la llamada Cuarta Transformación. Su mensaje establece un nuevo estándar ético para la selección de cuadros, en un intento por blindar al partido de cara a los retos electorales del próximo trienio.
