Redacción
Guadalajara, Jal.-Autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y especialistas hídricos aseguraron que el proyecto del Acueducto de León, en Guanajuato, no afectará al Lago de Chapala, respaldados por las reglas vigentes de distribución en la Cuenca Lerma-Chapala.
Gustavo Figueroa Cuevas, titular del Organismo de Cuenca Lerma-Santiago, afirmó que el esquema actual impide aumentar volúmenes concesionados. «La distribución no se da por ocurrencias, sino en la experiencia de tantos años», señaló, destacando los modelos técnicos construidos por décadas junto a gobiernos y usuarios.
Por su parte, María del Carmen Barragán Barrios, especialista con 25 años de experiencia en el IMTA y participante en el Modelo Hidrológico Lerma, aclaró que la obra implica un cambio de uso agrícola a urbano y no un volumen adicional. Al estar vigente el Decreto de Veda de 2014 y ser una cuenca deficitaria, es imposible otorgar nuevas concesiones.
Asimismo, Conagua desmintió rotundamente las versiones sobre pretender reducir el lago al 20 % de su capacidad, precisando que las crisis de 1955 y 2002 obedecieron a sequías. No obstante, advirtieron que el cambio climático altera las lluvias en los 54 mil 289 km² de la cuenca, por lo que es vital respetar la norma.
En contraste, el Gobierno de Jalisco, alcaldes de municipios ribereños (Chapala, Jocotepec, Ocotlán, Poncitlán y Jamay), comerciantes y pescadores conforman un frente común. Alertan sobre daños al turismo y la economía local, impulsando protestas, manifiestos y más de 10 mil amparos para detener la infraestructura en Guanajuato.
IA
