Redacción
TEPEZALÁ, AGS. – La violencia que azota a la región limítrofe entre Aguascalientes y Zacatecas marcó una jornada trágica este viernes 1 de mayo. El descubrimiento de seis cuerpos sin vida en la comunidad de Mesillas, perteneciente al municipio de Tepezalá, ha movilizado a los tres niveles de gobierno en un operativo que, hasta el momento, no reporta detenciones.
El reporte inicial se recibió alrededor de las 09:00 horas, cuando vecinos que transitaban por un camino de terracería, cercano a la calle 5 de Mayo, se toparon con una escena dantesca: seis cadáveres apilados que presentaban evidentes huellas de violencia. Tras el reporte al número de emergencias, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) fueron los primeros en arribar para confirmar el hallazgo y acordonar la zona.
El «tiradero» de víctimas
De acuerdo con las declaraciones de Antonio Arámbula López, secretario General de Gobierno de Aguascalientes, las investigaciones preliminares sugieren que la entidad fue utilizada únicamente como sitio de abandono. Las autoridades estatales sostienen que las víctimas fueron asesinadas en el estado de Zacatecas y posteriormente trasladadas a este punto de Tepezalá, ubicado a escasos 12 kilómetros de Luis Moya, Zacatecas.
«Las indagatorias establecen que los trasladaron a los límites de ambas entidades para apilarlos y dejarlos abandonados», señaló el funcionario.
Operativo interinstitucional
La zona fue blindada por un estado de fuerza compuesto por la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y agentes ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE). A pesar de la implementación de un operativo de rastreo en las brechas y comunidades colindantes, las autoridades no han logrado ubicar a los responsables.
Finalmente, peritos del Instituto de Ciencias Forenses realizaron el levantamiento de los indicios y trasladaron los cuerpos al Servicio Médico Forense (Semefo) para las necropsias de ley y su posterior identificación. Este incidente refuerza la tensión en la frontera norte del estado, evidenciando los desafíos de seguridad que impone la colindancia con zonas de alta actividad delictiva en el vecino estado zacatecano.
