Redacción
WASHINGTON / TEHERÁN.– En un giro crucial para la estabilidad global, Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo preliminar para cesar las hostilidades durante 60 días y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, allanando el camino hacia futuras conversaciones que pongan fin definitivo a una guerra de varios meses.
Aunque el texto completo no se ha publicado, fuentes oficiales revelaron que el marco del acuerdo compromete a Washington a levantar de forma progresiva su bloqueo naval sobre Irán. A cambio, Teherán retirará las minas del estrecho, reabriendo una vía marítima vital para el comercio de crudo. El pacto busca restaurar el statu quo de finales de febrero, previo al estallido del conflicto.
Sin embargo, el consenso es frágil. Los detalles filtrados sugieren que los puntos más complejos —como el futuro del programa nuclear iraní y las sanciones— se han postergado para las próximas rondas de negociación.
Clave del acuerdo: La tregua congela el conflicto militar, pero deja la paz definitiva sujeta a la resolución de las demandas históricas de ambas potencias.
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