Redacción
España.-El Hantavirus se mantiene bajo la lupa de las autoridades sanitarias como una de las enfermedades zoonóticas más letales. Transmitida principalmente por el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), esta afección puede derivar en el temido Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), cuya tasa de mortalidad ronda el 30% y 40%.
¿Cómo se transmite?
El contagio no requiere contacto directo con el roedor. El virus se aloja en la orina, saliva y heces de los ratones infectados. Al secarse, estas secreciones se pulverizan y quedan suspendidas en el aire; cuando una persona respira en lugares cerrados o con poca ventilación donde habitan estos animales, el virus ingresa al sistema respiratorio. Aunque es poco común, también se han documentado casos de transmisión entre humanos en cepas específicas, como el virus Andes.
Síntomas y Prevención: Los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe fuerte: fiebre alta, dolores musculares, escalofríos y cefaleas. Sin embargo, la evolución es rápida y puede derivar en dificultad respiratoria grave.
Para prevenirlo, los expertos recomiendan:
- Ventilar lugares cerrados por al menos 30 minutos antes de entrar.
- Rociar con lavandina diluida cualquier rastro de suciedad antes de limpiar (nunca barrer en seco).
- Mantener el pasto corto y la leña alejada de las viviendas.
La detección temprana es vital. Ante la presencia de fiebre tras haber estado en zonas rurales o galpones, la consulta médica inmediata marca la diferencia entre la vida y la muerte.
