Con Información de AS
El extenista estadounidense Patrick McEnroe, hermano de John McEnroe y actual comentarista de tenis, ha sido noticia en los últimos días por la comparación que hizo entre deportistas juniors masculinos y deportistas de élite femeninas, en unas declaraciones que han generado cierta polémica. «Si enfrentas al mejor tenista junior del mundo de 17 años contra Aryna Sabalenka, creo que le ganaría 6-1 y 6-1». Esta afirmación, cargada de una contundencia casi quirúrgica, pone en duda la capacidad de la actual tenista número dos del mundo, para frenar la potencia física de un adolescente en la cúspide de su desarrollo.
Aryna Sabalenka, conocida por tener uno de los servicios más potentes del circuito WTA —superando en ocasiones los 190 km/h— y una derecha demoledora, parece ser la candidata menos apta para ser subestimada. Sin embargo, el argumento de quienes sostienen esta teoría se basa en la velocidad de bola y el desplazamiento lateral que un joven de 17 años, ya fogueado en torneos ITF o incluso con puntos ATP, puede desplegar en la pista.
Históricamente, estos duelos hipotéticos han generado opiniones divididas. Mientras unos consideran que la experiencia táctica y la mentalidad de una múltiple campeona de Grand Slam serían suficientes para desarticular el juego de un juvenil, otros insisten en que la diferencia en la fuerza explosiva es un muro infranqueable.
¿Podría un joven de 17 años, sin la madurez de un veterano pero con piernas eléctricas, dominar a la «Tigresa de Minsk»? La respuesta permanece en el terreno de la especulación, pero lo cierto es que Sabalenka sigue demostrando que su tenis es una fuerza de la naturaleza. Este tipo de comparaciones, aunque provocativas, solo subrayan la fascinación eterna por medir los límites del rendimiento humano en el tenis.
Redacción *IA
