Redacción
Ciudad de México.-El mundo del deporte se viste de luto. Esta tarde se confirmó el fallecimiento de Eduardo Lamazón, la voz de la conciencia y la justicia en las transmisiones de boxeo en México. A los 70 años de edad, el icónico analista de TV Azteca deja un vacío irreparable en el cuadrilátero y en los corazones de la afición que, sábado a sábado, esperaba con ansias su veredicto.
Conocido cariñosamente como «Don Lama, Lama, Lamita», apodo nacido del respeto de Christian Martinoli y popularizado por Carlos Aguilar, Lamazón no solo fue un comentarista, sino una institución. Su trayectoria de más de 50 años en el pugilismo incluyó un destacado paso como secretario general del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) durante casi un cuarto de siglo, consolidándose como una de las mentes más brillantes y respetadas del gremio.
Un legado de precisión y pasión
La noticia fue confirmada por su entrañable compañero, Carlos “El Zar” Aguilar, quien a través de redes sociales expresó su dolor: “¡Con mucha tristeza informo la partida de Eduardo Lamazón! Un hermano que me dio esta vida. Te extrañaré siempre”.
Lamazón se ausentó de las pantallas hace tres semanas debido a complicaciones de salud que, lamentablemente, derivaron en su deceso. Su columna vertebral en los medios fue la famosa “Tarjeta de Don Lama”, una referencia absoluta para los seguidores que confiaban más en su ojo clínico que en los propios jueces oficiales.
Hoy, las veladas boxísticas pierden su brújula. TV Azteca Deportes y la familia del boxeo despiden a un amigo y mentor. Eduardo Lamazón se va, pero su tarjeta jamás quedará en blanco. Descanse en paz.
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