Redacción
Ciudad de México — Contra viento y marea, la garra puma volvió a ser el escudo perfecto. Con la misma fórmula defensiva que los llevó hasta la última instancia, los Pumas de la UNAM borraron la sonrisa de un Cruz Azul que fue muy superior los primeros 25 minutos, pero no logro anotar . El primer capítulo de la gran final del futbol mexicano terminó con un aguerrido 0-0 que deja la moneda en el aire.
Desde el silbatazo inicial, la Máquina intentó hacer valer su condición de favorito con un futbol ofensivo y dominante. Sin embargo, se encontraron con la figura de Keylor Navas que salió inspirado y realizo tres grandes atajadas en eso primeros minutos de Juego y así mantener su portería sin gol, el cuadro universitario se plantó priorizando el orden en defensa, resistiendo cada embate y sobreponiéndose a sus propios errores para mantener el arco invicto. La zaga auriazul contuvo a un rival crecido pero sin contundencia, que no supo capitalizar sus momentos de claridad en el área defensiva.
Con este estoico empate, la escuadra de la UNAM cumplió el primer gran objetivo: salir con vida del juego de ida y salvaguardar la ilusión de su afición. Ahora, todo se definirá el próximo domingo en el Estadio Olímpico Universitario, donde Pumas buscará coronarse ante su gente aprovechando la fortaleza de su territorio. La mesa está puesta para un cierre dramático.
